La
educación y el tercer entorno
Luego
de las lecturas se me plantea la siguiente pregunta ¿Cómo influye
el tercer entorno en el educación actual?, esta duda surge ante la
lectura de qué es importante desarrollar en la escuela el concepto
de cultura tecnologíca “entendido
como los saberes teóricos y prácticos que están relacionados con
el mundo construido por los humanos y con los objetos que forman
parte del mismo”.
Y
aquí me surge el dilema de que no todas las comunidades educativas
cuentan con el acceso ni tienen una cultura tecnológica
para poder hacer uso en beneficio de los mismos.
Por
eso cuando Sergio Belardini plantea “Solamente
a través del trabajo de la escuela, las nuevas tecnologías pueden
convertirse en una herramienta al servicio de la profundización del
pensamiento crítico y no en su banalización”,
pienso ¿Qué
sucede con los entornos escolares
que no poseen tecnología? ¿Dejan
de tener esa posibilidad de lograr un espacio de crítica
por parte de esos alumnos? Si bien la enseñanza de las Tic y la
tecnología es un derecho, no en todos los espacios escolares se hace
uso de ellas.
Echeverria
sostiene que las sociedades han ido evolucionando en los traspasos
de
una sociedad natural, a una urbana
y
el el tercer entorno es del cual se ocupa definiéndolo
“el
tercer entorno no sólo es un nuevo medio de información y
comunicación, sino también un espacio para la interacción, la
memorización, el entretenimiento y la expresión de emociones y
sentimientos. Precisamente por ello es un nuevo espacio social, y no
simplemente un medio de información o comunicación. La principal
novedad que aporta el espacio electrónico a los seres humanos es la
de poder actuar a distancia, y en concreto expresarse a distancia.”
A
su vez lo considera como un espacio de ampliación de la realidad y
pueden darse interrelaciones
humanas, y que se debe estar capacitado para para actuar en el tercer
entorno.
Por
eso retomo mi pregunta disparadora ¿Cómo
influye el tercer entorno a la educación actual?, mis respuestas no
son tan alentadoras en un contexto dónde los docentes no se
capacitan para el uso de la tecnología, en dónde los alumnos hacen
uso de la tecnología como medio de distracción, pero no como
utilización para mejorar sus conocimientos. Con faltas de políticas
publicas que beneficien y realicen un puente entre ambos para poner
la tecnología al servicio de la educación. Y
en un contexto en dónde no toda la población escolar tiene Internet
en los hogares, ni acceso a poder cargar datos en sus teléfonos
móviles. Si
nos queda a los docentes con los recursos que podamos acceder
acercárselos y hacer uso para poder reducir la brecha digital y que
ese espacio le permita ir accediendo paulatinamente a un entorno de
interacción y compartir aprendizajes.
Soy un poco más optimista. Creo que la pandemia, nos dio (aún contra nuestra voluntad) la oportunidad de adentrarnos al mundo digital de forma "fulltime". Ese habitar tan intenso, fluido, casi permanente del entorno digital... va a cambiar algunas cosas, estoy seguro. Obviamente por cuestiones de desigualdad económica los recursos materiales son escasos en muchos casos. Pero también creo que se está haciendo un buen trabajo en el ámbito educativo por lo menos, lo cual para mí es muy alentador.
ResponderBorrarSaludos! :)